Tratamientos

PROPIEDADES DE LOS TRATAMIENTOS

I.- Adaptación a las características emocionales del niño/a

 

En muchos de los niños/as que acuden al Centro son frecuentes determinadas actitudes y comportamientos; y también lo son sus sensaciones de fracaso en cumplir las espectativas que padres y profesores tienen sobre su comportamiento, aprendizaje y rendimiento, tanto en casa, como en el colegio. De ello pueden surgir mecanismos de defensa como la negación de su problema, proyecciones culpabilizadoras hacia otras personas y circunstancias, desconfianza hacia los adultos, pruebas de límites, etc.; mecanismos que normalmente van cediendo a medida que se establece una relación personal terapeútica.

Por todo ello en nuestro Centro, la actitud del/la terapeuta procura ser siempre ecuánime, educativa, afectuosa, pero no dependiente de las reacciones particulares del niño/a, ante las que demostrará una postura comprensiva, persuasiva y cariñosa, pero también consistente y firme.


II.- Intensidad

Los tratamientos tienen una duración limitada, y la recuperación de un trastorno de lenguaje o de aprendizaje es directamente proporcional al tiempo efectivo de trabajo con y del niño/a.

Este hecho implica la necesidad de que la atención que el niño/a recibe en el Centro sea lo más intensa y extensa posible, motivo por el cual las sesiones de tratamiento procuran ser de hora y media de duración y varios dias a la semana, siempre que el niño permita esta intensidad.

III.- Búsqueda de la motivación por aprender


Las experiencias negativas que estos niños y niñas viven en sus Colegios como consecuencia de sus dificultades, nos conducen a que seamos especialmente cuidadosos en utilizar todos aquellos recursos que puedan incrementar su motivación por las tareas a desarrollar en el Centro; algunas de las cuales inevitablemente van a recordarles las tareas escolares que tienen asociadas al aburrimiento y al fracaso.

El trabajo con el niño/a se basa en la programación previa de las actividades con las que el/la terapeuta dirige el aprendizaje y los supuestos teóricos y experimentales desde los que justifica su actuación. En la programación de nuestra actuación con un niño/a anticipamos qué objetivos perseguimos y qué ejercicios habilitaremos para conseguirlos. Por otro lado, se cuidan especialmente tres aspectos motivadores: la variación, el refuerzo operante y el juego.

 

1.- Motivar mediante la variación.

Determinados materiales, ya sean los creados expresamente por el propio Centro o ladquiridos en el mercado didáctico, se utilizan en tanto en cuanto permiten la adaptación de los objetivos de las programaciones a las características de los problemas individuales de los niños

La reeducación de lectoescritura se fundamenta en tres programas básicos, que configuran un método sistemático y específico de reeducación creado por nosotros mismos y editado por la Editorial Visor y Antonio Machado Libros. Los contenidos y procedimientos de estos programas pueden consultarse en el apartado de publicaciaones.

1) Actividades y Juegos Integrados de Lectura: A.J.I.L.
2) Cuadernos para la corrección de problemas en la escritura.
3) Estrategias de Comprensión Lectora: "Piratas en la Galexia".

El Centro dispone de otros múltiples programas y materiales de lenguaje, lectura, escritura, cálculo, etc.; además de variados juegos cuya utilización es muy interesante y conveniente para dar variedad e incrementar la motivación de los niños.


2.- Utilizar el refuerzo positivo motivador

Además del refuerzo personal (verbal, afectivo y social), venimos utilizando el refuerzo externo de economía de fichas, debido a la eficacia comprobada científicamente que su uso tiene para modificar la conducta. Desde el año 1972 seguimos acumulando pruebas que demuestran su valor, entre otras cosas, por los comentarios de los propios niños, de sus padres o de antiguos alumnos que vienen a visitarnos.

Este procedimiento consiste en que el niño/a gana puntos (o fichas) paulatinamente por el trabajo que va realizando, pero no debe confundirse con la utilización de premios y castigos.

Muy al contrario, en nuestro Centro, se utilizan diversos programas de condicionamiento operante de manera científica, y su eficacia y conveniencia que ha sido experimentalmente contrastada y adaptada a las características del trabajo que se exige a los niños/as y a sus rasgos personales.

Los programas de refuerzo incluyen los de intervalo y razón, fijos y variables, y en los casos de niños/as con problemas de control conductual los de autoinstrucciones y programación encubierta, con los que la moderna psicología cognitiva ha enriquecido a la conductual.


Los puntos que los niños consiguen o los regalos por los que los canjean, son demostraciones tangibles de lo bien que van realizando las sesiones de trabajo. Como los puntos conseguidos varían también por el azar en los juegos, poseen algo de sorpresa y anti-rutina. Nunca son un "chantaje", una amenaza o la "compra" material de la motivación por hacer tal cosa, sino la consecuencia predecible de realizar bien alguna conducta.

 

3.- La Psicoterapia por el juego.


Se entiende como motivación el dirigirse hacia algo, o el querer hacer algo. Se puede intentar incrementar en la enseñanza y se han probado experimentalmente determinadas variables que ayudan a "hacer querer". En nuestro caso, hacer que los niños quieran aprender, quieran hablar, quieran leer, quieran estudiar... etc.

Son elementos motivadores intrínsecos la adecuación de la tarea a las posibilidades de los niños, la significatividad de los contenidos, su utilidad o vinculación con el interés de los niños (que suele ser el juego) y sobre todo las consecuencias de su realización, entendidas no sólo como operantes, sino como satisfacción intrínseca (placer, satisfacción, gusto, por su realización).

Se aprende mejor lo que causa placer. Estudios en psiconeurología demuestran que es significativa la diferencia entre el aprendizaje conseguido con satisfacción y el que se sigue de molestia o afectos negativos. Por eso lo que a los niños les satisface y les produce disfrute, como el juego, les ayuda a aprender.

La utilización del juego en el Centro siempre tiene un objetivo pedagógico, de aprendizaje o/y psicoterapeútico y es un instrumento más en la reeducación. El/la terapeuta busca deliberadamente la consciencia del niño/a en los procesos cognitivos utilizados (uso de la atención, de la memoria, previsión y anticipación, interacción social, manejo de la frustración, autocontrol, respeto a los turnos y reglas, etc.) y en las emociones que se provocan, así como de todos los beneficios pedagógicos y terapeúticos reseñados. 


IV.- Expectativas realistas pero optimistas y exigentes en los resultados de los tratamientos del Centro.

Distinguimos tres clases de tratamientos:

1.- Los de reeducación de trastornos o dificultades de lenguaje
2.- Los de técnicas y hábitos de estudio.
3.- Los de desarrollo personal o psicoterapias


1.- El enfoque de la reeducación de trastornos o dificultades de lenguaje (dislexias, disortografía, trastornos del aprendizaje, o sensoperceptivos, etc.), se basan en parámetros clínicos (normalidad versus no-normalidad) y en contenidos de aprendizaje instrumental, como son: la comprensión verbal, el razonamiento, la expresión oral, la pronunciación, los aprendizajes perceptivo-visuales o perceptomotrices de base, la lectura, la comprensión lectora, la escritura y el cálculo básico. Se trata de parámetros más amplios que los meramente escolares, que hacen relación a la población de niños de una determinada edad, y no a la particular de un colegio en concreto. Es decir, parámetros experimental y científicamente estudiados, que nos resultan conocidos a través de pruebas psicométricas fiables, precisas y contrastadas, elaboradas y avaladas en el ámbito profesional de la Psicología y la Psicopedagogía, y de aplicación universal tanto en Logopedia como en Psicopedagogía.

Tomemos por ejemplo los trastornos o problemas de lectoescritura. Como aprendizaje instrumental es un objetivo cuya importancia clínica está por encima de las expectativas exclusivamente escolares; y es prioritario, no sólo para la escuela, sino para el desenvolvimiento y desarrollo integral de una persona en nuestro medio cultural. La reeducación de lectoescritura pretende que el niño/a se aproxime lo más posible a los parámetros normales (la media) de la población infantil en sus habilidades lectoras básicas, y que posea además estrategias adaptativas y apoyos a sus dificultades de lectoescritura. En concreto, son objetivos de nuestra intervención en lectoescritura los siguientes:

1. Entrenar al niño/a en habilidades fonológicas y de decodificación del lenguaje escrito.
2. Entrenar en habilidades linguísticas generales: vocabulario, expresión oral, riqueza semántica, asimilación de usos sintácticos, etc.
3. Incrementar el tiempo dedicado por el niño o niña a la práctica de la lectura, escritura, etc., en la certeza de que cuanto más tiempo dedique a ellos, más avance experimentará.
4. Educar e incrementar su atención en relación a la lectoescritura.
5. Incrementar su comprensión en la lectura oral y silenciosa, más que la velocidad lectora (que en los casos de dislexia desgraciadamente experimentará una mejoría escasamente evidente).
6. Reducir su rechazo a la lectura, su fobia a la escritura y el rechazo por todo lo relacionado con el lenguaje como asignatura y/o la expresión escrita.
7. Aumentar el grado de autoestima, autoconciencia, aceptación de sí mismo y de sus dificultades específicas, afán de superación y confianza en conseguir superar estas dificultades.
8. Ayudar al niño/a a corregir o deshacer las consecuencias negativas, tanto académicas como emocionales, de sus inhabilidades:

* Mejorando su autoconcepto y esclareciendo sus habilidades compensatorias (deportivas, teatro, personales, dibujo, etc.).
* Implicando a la familia en la comprensión del problema del niño/a para que conociendo y aceptando su trastorno colabore con su comprensión y apoyo.
* Mediante la reestructuración de expectativas familiares y personales para que éstas sean más adaptadas, no reduciéndolas necesariamente, sino abriendo alternativas que a veces se desconocen.


2.- En el caso del entrenamiento en técnicas de estudio, la expectativa es la adaptación o incluso superación de las exigencias escolares de secundaria o bachillerato.

Nuestros programas de hábitos de estudio se basan en la aplicación de las técnicas de comprensión lectora y escucha activa, almacenamiento y evocación en memoria, expresión escrita, utilización de recursos como el tiempo y los medios escolares, así como en el autocontrol de la distracción y estimulación de los procesos mentales superiores: razonamiento, creatividad y aplicación y uso de conocimientos.

Nos gusta por eso hablar más de estrategias y hábitos de estudio que de simples técnicas, ya que se trata de entrenar a nuestros alumnos en la utilización constante, deliberada y eficaz de acciones intelectuales en un estudio activo y constructivo, no simplemente pasivo o repetitivo.

En este caso, los cursos de hábitos de estudio requieren que nos adaptemos a las características personales del alumno, realizando un análisis de su situación de inicio: motivación, rasgos personales y decisiones vocacionales o intereses profesionales y que nos adaptemos también a las caracteristicas y exigencias del colegio al que el chico/a asiste.

El contacto directo y estrecho con los educadores del colegio o tutor, permitirá proporcionar un enfoque realista y por tanto más eficaz.

Las ayudas al estudio que Centro de Psicodiagnóstico y Recuperación ofrece no son sólo una aplicación general de métodos y organización de estudio. En muchos casos también, si eso es lo que el niño/a necesita, suponen un apoyo directo en el aprendizaje de determinadas disciplinas (matemáticas, lengua, inglés), que se realiza o bien en nuestro Centro o bien en el propio domicilio del alumno a través de un personal especializado, maestros o profesores, que Centro de Psicodiagnóstico coordina con el centro escolar.

3.- En lo referente a las psicoterapias o desarrollo personal partimos de considerar a los niños/as que solicitan nuestra ayuda no como "trenes" que corren a velocidades inferiores, ni que deban llegar "obligadamente" a un lugar en un tiempo determinado, sino como seres autónomos cuyas metas más importantes no están fuera de nosotros, sino precisamente en la adecuación con nosotros mismos.

En el desarrollo vital, más que la meta, es la satisfacción del propio viaje lo que importa. No hay una vía única que obligue a estar encarrilado en ella, ni siquiera varios carriles alternativos. No es en un plano de dos dimensiones y cuatro puntos cardinales donde transcurre nuestra vida. Existen otras dimensiones de profundidad, de autoaceptación, de autoestima y entusiasmo personal por la vida misma, de salud mental para disfrutar de ella.

Es en nombre de esta salud mental, entusiasmo y autoestima por lo que los padres siempre deben dejar claro al niño/a que están de su lado, dispuestos a entenderle y aceptarle. Aunque sólo sea para compensar el hecho de que muchos de estos niños que recurren a nuestraos tratamientos, van a tener a la Escuela enfrente. O al menos así lo van a percibir ellos, en unas ocasiones, por las evaluaciones uniformadoras, públicas y despersonalizadas en las que la Escuela basa su lenguaje o veredictos finales; en otras menos frecuentes, a través de actitudes personales de profesores poco comprensibles.

Muchos jóvenes, cuya evolución hemos seguido a lo largo de los años, han conseguido sentirse adaptados y satisfechos con su cualificación profesional, a pesar de haber sido niños con problemas para el aprendizaje. Esto nos anima a transmitir a los padres que otros enseñaron con optimismo al niño/a a admitir sus límites (todos los tenemos), a reconfortarle con alegría, a valorar lo que se posee por encima de lo que se carece, y a saber realizar un balance emocional global suficientemente positivo como para conseguir sentirse feliz.

Esta apertura y dimensión emocional también se persigue en la reeducación que siempre ha de ser psicoterapeútica. Nuestro Centro no es una escuela, ni una academia, ni un curso de formación específica (por ejemplo, de técnicas de estudio), por lo que no olvidamos esa dimensión de desarrollo personal de los niños. De ahí que nos importe cómo ayudarles a conseguir su bienestar emocional, como posición vital eficaz de lucha, de asertividad y de "optimismo realista".


Nuestra posición es optimista y a la vez realista, pues se basa en los siguientes hechos, obtenidos en la experiencia de bastantes años en los que se han podido realizar un suficiente seguimiento de casos:

A) A pesar de que el trastorno de lenguaje, atención y/o aprendizaje era muy severo o parecía de muy mal pronóstico, bastantes jóvenes han conseguido adaptarse a la normalidad escolar, acabar sus estudios de bachillerato, aprobar selectividad e iniciar e incluso acabar una carrera universitaria.

B) Muchos más (la mayoría a los que hemos seguido la pista a lo largo de años de evolución), a pesar de su fracaso escolar en la vía del Bachillerato o su renuncia previa a ella, han conseguido concluir con éxito una enseñanza profesional y demostrar un excelente éxito en su desempeño laboral y personal.

C) Es un hecho incuestionable que los niños que han recibido tratamiento de reeducación mejoran significativamente más que aquellos que no la reciben, no sólo en lenguaje, lectura y escritura (datos cuantificados), sino también en rendimiento escolar general y adaptación personal. Y ello en todas las edades. Existen multitud de estudios científicos en Psicología que así lo avalan. Y nosotros hemos podido comprobarlo en nuestro trabajo y con estudios realizados por el Centro.

D) Hemos comprobado que los jóvenes y adolescentes que acuden a una edad algo tardía (a partir de 15 años) a nuestro Centro para diagnóstico o para recibir tratamiento psicoterapeútico por presentar trastornos de personalidad, conducta, problemas emocionales, o de adaptación familiar, escolar o social, no habían recibido en ningún caso reeducación en su infancia; a pesar de ser evidente en este momento, en la inmensa mayoría de ellos, la persistencia de trastornos de aprendizaje (dislexia, trastorno por déficit de atención, trastorno del lenguaje, problemas emocionales, etc.) que habría manifestado desde muy temprana edad. Es decir, la reeducación posee un indudable valor preventivo de trastornos de conducta, adaptación y emocionales posteriores.

E) Salvo en el caso de dos niñas que posteriormente supimos presentaron anorexia en su adolescencia (ambas niñas, de personalidad muy autoexigente y familias que también lo eran), hemos sabido que ninguno de los niños y niñas, que a lo largo de nuestro veintiocho años de andadura profesional han recibido tratamiento de logopedia, reeducación psicopedagógica u otro tipo de reeducación, haya presentado posteriormente en su adolescencia o juventud problemas de adaptación social, de conducta, o trastornos emocionales.

F) Si bien es cierto que evitar el fracaso escolar o la normalización escolar no es asequible para muchos de los niños y niñas con problemas para el aprendizaje, eso no quiere decir que no existan mejoras debidas al tratamiento. En su camino de desarrollo personal, la reeducación ha servido para:

1.- Evitar la involución a la que desgraciadamente muchos niños que no reciben tratamiento están abocados .

2.- Para incrementar la calidad de su desarrollo personal y coordinar pretensiones con posibilidades.

G) El mejor progreso o el buen pronóstico en la evolución de un niño o niña en reeducación va a depender de factores como los siguientes:

1. Personalidad del niño, sobre todo en lo referente a constancia y autoimplicación.
2. Implicación familiar positiva.
3. Colegio que resalte lo que el niño hace, consigue, le valore y le anime aceptándole y adaptándose a él.
4. Hábitos de trabajo adquiridos.
5. Especificidad del trastorno. No es lo mismo que un niño presente un trastorno del aprendizaje de la lectura (o dislexia) únicamente, o que a este problema vaya asociado también una dificultad de lenguaje globlal, una discalculia o un trastorno atencional.
6. Ausencia de otros problemas neuropsicológicos asociados, especialmente dificultades en su memoria operativa (memoria a corto plazo), tanto en los aspectos de amplitud de memoria como de regulación o conciencia.

En la buena adaptación socio-emocional futura, además de los puntos anteriores, también van a influir positivamente los siguientes:

1. Presencia o ausencia en el niño/a de habilidades compensatorias, es decir, disposición de puntos fuertes en otro tipo de inteligencia o habilidades no académicas (plástica, dibujo, teatro, habilidad social, buen carácter, habilidad deportiva, habilidad manual, habilidad espacial, gusto por determinadas actividades, etc.).

2.- Que la familia disponga de información sobre alternativas educativo-profesionales (danza, arte dramático, formación laboral específica, deporte, negocios personales, salidas al extranjero...etc.) menos convencionales que las oficiales y más asequibles. Este es el motivo por el que en todos los tratamientos de nuestro Centro, existe la preocupación de ofrecer alternativas variadas a los padres, dentro de una actitud de optimismo realista como la que hemos definido.